Marina Pavlovic
ella
Como Científica de Soporte de la Cumbre, Marina contribuye a optimizar y preparar el Observatorio Rubin para el inicio de su investigación de una década.
Destacados
Viene de un pequeño pueblo del sur de Serbia
Ayuda a garantizar que los sistemas de hardware y software de Rubin funcionen sin problemas día y noche
Le encanta pintar, la música y el senderismo
Cuando era niña y vivía en el sur de Serbia, Marina Pavlovic nunca imaginó que algún día se mudaría al otro lado del mundo para ayudar a preparar el próximo observatorio astronómico revolucionario para capturar el cosmos. Sin embargo, aquí está: resolviendo problemas en un telescopio de varias toneladas, apoyando las observaciones nocturnas y, en su tiempo libre, soñando con escalar la cumbre más alta de cada continente: las llamadas “Siete Cumbres”. Parece que la aventura está en su ADN.
Como Científica de Soporte en la Cumbre del Observatorio Vera C. Rubin de NSF-DOE, Marina forma parte del equipo encargado de garantizar que todos los sistemas de hardware y software de este nuevo observatorio funcionen a la perfección. Durante el día, colabora con ingenieros y mecánicos en la montaña, mientras planifica las observaciones de prueba que realizarán los observadores nocturnos. Por la noche, ayuda al equipo de observación a resolver problemas y verificar la calidad de los datos, mientras ajustan y prueban distintos parámetros a lo largo de la noche. Todo esto tiene como objetivo producir los mejores datos posibles para la Investigación del Espacio-Tiempo como Legado para la posteridad de Rubin, que comenzará a principios de 2026 y se extenderá por diez años.
Marina creció bajo los cielos despejados y oscuros de Serbia, y le fascinan las estrellas desde que era pequeña. Cuando aprendió sobre la Estrella Polar, le preguntó a su padre si también existían estrellas del sur, del este y del oeste. Él respondió: “Oh, no tengo ni idea; para saberlo, tienes que estudiar astronomía”. Después de completar un doctorado en física en Serbia, Marina hizo la transición hacia el desarrollo de software y empezó a trabajar con uno de los socios internacionales de Rubin, quienes le aportan experiencia, hardware o software a cambio de acceso a los datos de Rubin. Esa oportunidad la llevó a Chile para trabajar en Rubin inicialmente por tres meses, que se extendieron a seis, y más tarde a su puesto actual a tiempo completo.
En su tiempo libre, Marina disfruta de la música, el arte y la naturaleza. Toca flauta y piano, y también le gusta pintar, especialmente los paisajes boscosos de Serbia que extraña desde que se mudó al entorno desértico del norte de Chile. Además, le encanta el senderismo, y aun viviendo en el desierto siempre encuentra senderos por explorar cuando puede, mientras sueña con completar las Siete Cumbres algún día.
Para cualquier aspirante a científico o ingeniero, Marina comparte un consejo: “Solo diría: Atrévete. Da un salto de fe y no te preocupes. Y si te hace sonreír, entonces deberías hacerlo”. Hay mucho que decir a favor de perseguir tus sueños y seguir lo que te apasiona: ¡esa fue la mentalidad que llevó a Marina a su trabajo en Rubin!
Ronda rápida de preguntas: ¡Conoce más sobre Marina!
¿Qué comida podrías comer durante toda una semana?
Los pimientos rellenos de mi abuela, con tres tipos de carne y una mezcla de especias serbias.
¿En qué Universo ficticio te gustaría vivir?
Gallifrey, de Doctor Who.
Si no necesitaras dormir, ¿qué harías con esas horas extra?
¡Entrenar para escalar las Siete Cumbres!
¿Cuál es el emoji que más usas?
👀 (ojos mirando atentamente) para uso diario, 🤦♀️ (con la mano en la frente) para pequeños contratiempos nocturnos.

