Datos
Aspectos destacados
- El Observatorio Rubin genera cerca de 10 terabytes de datos cada 24 horas. Para utilizar esa cantidad de datos, usted necesitaría pasar más de dos años viendo Netflix o más de 25 años escuchando Spotify.
- En tan solo 120 segundos, una imagen se transfiere de Chile a California, en Estados Unidos, se compara con las imágenes más antiguas para identificar los cambios y se generan alertas basadas en esos cambios.
- Al final de los diez años que durará la investigación del Espacio-Tiempo como Legado para la Posteridad, el Observatorio Rubin habrá generado cerca de 30 petabytes (30.000.000 de gigabytes) de datos en bruto de imágenes. Teniendo en cuenta que el cerebro humano puede almacenar cerca de 2,5 petabytes de datos de memoria, ¡Eso equivale a la memoria de 12 personas juntas!
El Observatorio Rubin genera tantos datos astronómicos que requiere un complejo sistema para transportar los datos desde la cumbre del Cerro Pachón y procesarlos en información que los astrónomos y los astrofísicos puedan utilizar para hacer ciencia.
Cada vez que la cámara del Observatorio Rubin toma una imagen, los datos de esa imagen viajan por la montaña hasta la ciudad de La Serena en cables de fibra óptica de alta velocidad instalados específicamente para el observatorio. Desde allí, gracias a la colaboración con empresas públicas y privadas de servicios (Chile cuenta con una sólida red digital para la investigación y la educación), los datos siguen hasta los Estados Unidos, llegando finalmente al Laboratorio Nacional de Aceleradores SLAC, en California. El SLAC cuenta con la infraestructura necesaria para realizar rápidamente el procesamiento inicial de los datos del Observatorio Rubin, que incluye la comparación de las nuevas imágenes con las más antiguas para identificar los cambios ocurridos de una noche a otra, e incluso en el intervalo de una hora. El software de procesamiento de datos del SLAC genera una alerta cada vez que se detecta un cambio, y los cambios se producen con más frecuencia de lo que usted podría esperar: ¡cerca de 7 millones de veces cada noche! Todo el proceso —desde la captación de la imagen hasta la transferencia de datos y la generación de la alerta— se produce en menos de 120 segundos.
Dado que el Observatorio Rubin genera tantos datos —billones de combinaciones de números y observaciones—, un científico no puede descargar todo el conjunto a un solo computador y analizarlo (que es la forma en la cual históricamente se ha trabajado con los datos de los telescopios digitales). En su lugar, los datos del Observatorio Rubin se alojan en centros de datos de todo el mundo, y los científicos acceden a ellos a través de los navegadores de sus computadores utilizando la Plataforma Científica de Rubin. Este portal en línea ofrece una interfaz de usuario sencilla y herramientas que permiten a los científicos acceder a los datos y filtrarlos según sus áreas de interés específicas.
Esta forma de almacenamiento y acceso a los datos astronómicos distribuida y basada en la nube abre el proceso de hacer ciencia a un grupo mucho mayor de personas. Los métodos tradicionales de hacer astronomía, tales como reservar tiempo de telescopio o descargar grandes conjuntos de datos con computadores potentes, excluían a las personas que no tenían acceso fácil a estos recursos. Con el Observatorio Rubin, todo lo que se necesita es una conexión a internet y el deseo de hacer ciencia utilizando algunas de las herramientas más avanzadas disponibles. El Observatorio Rubin también ofrece tutoriales para los científicos que se inician en su plataforma científica y acceso a una próspera comunidad de científicos en línea que trabajan de forma colaborativa para resolver problemas y sacar el máximo provecho de los datos de Rubin.
¡Prepárate para participar!
En junio de 2025, Rubin publicó una "vista previa de datos", un pequeño conjunto de observaciones tomadas con la cámara de puesta en servicio. Los científicos están utilizando este conjunto de datos como guía para gran parte de la ciencia que Rubin desarrollará en el futuro. Gracias a este conjunto de datos, se está publicando un pequeño número de proyectos de ciencia ciudadana.
¡Conoce los proyectos de Rubin en Zooniverse!

